lunes, 9 de marzo de 2026

felinos

 GATOS

HUIÑA 
 Gato de las pajas, llamado comúnmente gato de las pampas, otrora muy común en los vastos pajonales de las llanuras bonaerenses o pampeanas. || “De cachorro su pelaje es crespo, alisándose después para hacerse largo y suave; de color gris amarillento claro, a veces casi blanco con bandas rojizas o pardas a lo largo del cuerpo y más bien horizontalmente. Las patas llevan las rayas más marcadamente oscuras, llegando a veces a ser negras. Las listas o tiras casi oblicuas van desde los hombros hasta los muslos. En la cola que no es muy larga, los anillos o fajas no están muy marcados. El cuerpo mide más o menos (50 a 70 centímetros de largo y la cola unos 30 centímetros. Sale sobre todo de noche y se alimenta de cuises, ratas de campo, perdices, etc. Es buen cazador de pájaros.” (Tito Saubidet, Vocabulario y refranero criollo.) || Vocablo españolizado como GÜÑA. Zool. Lynchaylurus pajeros pajeros.



ÑAIQUI
 Gato doméstico. |¡ La mayoría de los autores cree que era desconocido por los indígenas antes de la Conquista; por ello en Araucania el indio le llama MICHI, vocablo español. “No sé, escribe Lenz, a que animal han dado la denominación de ÑAIQUI los indios, si antes de la Conquista no ha existido el gato.” || Los rancülches decían ÑAGOCÜ y los pampas NARQUI. /MICHI. ÑARQUI. ÑASQUI.

COLOCOLO
 Gato montes de pintas negras. Vocablo españolizado.  Según una de las versiones de la mitología mapuche, el COLOCOLO es un pájaro legendario que chupa la sangre y la saliva de la gente, y origina enfermedad (tisis) ; tiene por substituto al gato montés. Según otra versión es una rata cubierta de plumas con propiedades de vampiro. | Del huevo degenerado de la gallina, que el mapuche atribuye al gallo, sale una culebra o lagarto que se transforma en COLOCOLO.  CODCOD.

CODCOD
Gato montes. || “Animal carnívoro de forma parecida a la del gato de las pajas (HUIRA). Tiene el cráneo más alargado. Su pelaje está pintado de gotas o manchitas que llegan a formar a veces rayas angostas y cortas de color negro sobre fondo bayo o pardo claro, siendo éste aún más claro en las partes inferiores y más unidas en el lomo. Llega a medir hasta 1 m. 20 de largo, comprendiendo la cola. Sus ojos son casi amarillos.” (Tito Saubidet. Vocabulario y refranero criollo.) COLOCOLO. ¡ I Zool. Oncifelis Geofíroyí. Los pampas decían COZ- COZ.

CUDMU
Gato montés rayado, de igual contextura que el de pintas pero de color leonado y rojo pintado con manchas obscuras y líneas amarillas. El manchado se denomina CODCOD (ver allí detalles) y el de las pajas o pajero HUIÑA. |

PANGUI
 Puma de pelo rojizo, al de pelo gris se le denomina TRAPIAL. |! Fue otrora muy común. Se le daba caza de la siguiente manera: “Tres indicios denunciaban a los indios la presencia del puma: sus huellas en prados o espesuras, el surco de hierbas tumbadas que dejaba en pos de sí cuando se agazapaba para lanzarse sobre la presa y el vuelo de los buitres, que se cernían sobre la bestia al devorar su víctima o esconder sus restos. No bien apercibido, los cazadores procuraban cercarlo y no bien conseguido, se ponían a dar gritos a todo pulmón. El felino, espantado por el acorralamiento, refugiábase, como solía, sobre un árbol y allí los salvajes lo acribillaban a flechazos, apuntando con preferencia a los ojos o a la amenazadora bocaza, así que el animal, agotado por las heridas, caía pronto al suelo, donde le remataban las lanzas y mazas de piedra”. TRAPIAL. || Vocablo muy comúnmente usado como componente de nombres

CALQUILLO : Jaguar. (Zool. Félix onza)

NAHUEL
Tigre, señor indiscutible de las selvas y pajonales argentinos, muy abundante antes de la Conquista del Desierto. Los indios le tenían un respeto casi religioso y lo llamaban BUTAHUENTRU (hombre grande). | Voz usada en componentes de nombres y en toponimia.

TRAPIAL
Puma gris, muy común otrora en nuestro país. Al puma de color rojizo se le llamaba PANGUI."En estas colinas, escribe Musters, abunda el puma y algunos de los que cazamos eran de talla extraordinaria (Im. 80) sin contar la cola que generalmente alcanza la mitad de la longitud del cuerpo; son especialmente numerosos, naturalmente donde allí lo son el guanaco y el avestruz. Estos «leones» como se les llama universalmente en Sudamérica son sumamente tímidos, huyen siempre del jinete y aun del peatón, por lo menos de día. En corto trecho corren a gran velocidad, en una serie de saltos, pero pronto se cansan y hacen frente tras de alguna mata o en un matorral, sentados sobre los cuartos traseros gruñen como un enorme gato y tratan de utilizar la formidable zarpa, pero nunca de abalanzarse al cazador. Los indios afirman que el puma el viajero que se ve sorprendido por la noche no tiene más que encender un fuego para alejarlo. Son especialmente salvajes a principios de primavera, época de cría, cuando vagan en forma irregular; están también más flacos entonces que en otras estaciones pero en general siempre andan más o menos gordos como el potro salvaje. La carne del puma se parece a la del cerdo y es sabrosa y hervida mejor que asada. La piel sirve a la vez para mantas y para caronas y debido a su gratitud se deja fácilmente que la de guanaco. Con el garrón y parte inferior de las patas traseras, en pumas de gran tamaño, pueden confeccionar-'' botas semejantes a las de cuero de caballo, comunes entre los indios, pero su duración es mucho menor. Una vez herido, el puma se vuelve temible pero siempre es mal cliente para los perros que suele lastimar ferozmente. La manera más simple de cazar el puma es enlazarlo, pues así que siente el lazo se echa al suelo corno muerto y se deja despachar fácilmente. Me impresionaron especialmente, como a todos los cazadores, sus ojos grandes, pardos y resplandecientes pero con cierto fulgor salvaje que inspira poca compasión.” El puma, como el tigre (NAHUEL), eran muy abundantes en las llanuras bonaerenses, como lo constatara Rosas en su campaña de 1833. ¡ “Ha sido idea generalizada entre los indios y en particular entre los pehuenches creer que la raspadura de ciertos huesos de león, inoculada debajo de la piel, en el cuello, en el hombro o en los brazos les comunicaba la fuerza y la fiereza de este animal.” (Guevara.) |! Zool. Puma concolor




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